Las cuentas anuales de 2016 de Aigües de Mataró cierran con un beneficio de 1,4 millones de euros

La empresa seguirá aplicando políticas de ayuda a las familias con recursos limitados

La Junta General de Aigües de Mataró, formada por el Pleno del Ayuntamiento, presentó ayer y aprobó las cuentas anuales y el informe de gestión correspondientes al ejercicio 2016, que se ha cerrado con un beneficio de 1.484.994 €.En comparación con el ejercicio 2015, el importe neto de la cifra de negocio (venta de agua más la prestación de servicios) ha sumado 14.473.948 €, suponiendo un aumento del 1% respecto del 2015. La facturación por venta de agua y alcantarillado ha aumentado un 1% respecto al 2015 por el aumento del consumo. En cuanto al servicio de Laboratorio los ingresos han sido de 842.428 €, cifra similar al ejercicio anterior.A finales de 2016, el total de abonados al servicio eran 58.458, un 0,86% más que en 2015.Así podemos valorar la situación económica de la compañía como equilibrada y estable.

Planes Directores

Durante el 2016, y siguiendo los criterios establecidos en el Plan Director de Agua de Mataró, se han renovado 3.272 metros lineales de red, equivalente a un 1% de la red total. La inversión del 2016 en la red de agua ha sido de 656.833 €. Entre otras actuaciones, son relevantes las obras de las calles Sant Ferran y de Granada, de la Muntanya i Nou de la Mercè.El Plan Director del Alcantarillado de Mataró propone una serie de infraestructuras básicas de saneamiento para garantizar un correcto funcionamiento de la red. En 2016 se han invertido 633.972 € en la instalación de 448 metros lineales de red de alcantarillado. Algunas de las obras importantes de renovación del alcantarillado han sido las de las calles de Sant Domènec, de Cuba y de Salvador Palmerola y de paseo de Antoni Martí Cabanellas.

Pobreza energética y ayudas sociales

2016 fue el primer año de aplicación completa de la Ley 24/2015 del 29 de julio, de medidas urgentes para afrontar la emergencia en el ámbito de la vivienda y la pobreza energética. Esta ley ha modificado el procedimiento habitual de los cierres del servicio de agua por falta de pago, instando a hacerlo siguiendo las valoraciones del Servei de Benestar Social del Ayuntamiento. En este sentido se firmó un protocolo de actuación entre el Ayuntamiento y AMSA que recoge la normativa vigente y otras medidas sociales que aplica la compañía.También durante el 2016 la empresa ha dispuesto del Fondo Social, gestionado conjuntamente con el Servei de Benestar Social del Ayuntamiento, para poder atender las facturas impagadas de agua y alcantarillado de las familias en especial riesgo de exclusión residencial. Durante este año el importe del Fondo Social ha sido de 48.616 €, repartidos en 1.014 facturas, con un importe medio de 49 €.Asimismo, han aumentado de manera significativa los abonados que se han acogido a la Tarifa Social, de precio muy reducido y destinada a familias con los recursos muy limitados, pasando de 310 abonados en 2015 a 660 en 2016.

Inversión tecnológica

Durante el 2016 se han ido ejecutando proyectos tecnológicos definidos en el Plan Director de Sistemas de Información 2015-2018 entre los que se encuentran las mejoras del programa de gestión de abonados, el incremento de gestiones tanto desde la oficina virtual como telefónicamente y la implementación de la factura electrónica.Los contadores instalados con posibilidad de lectura a distancia representan el 66% del parque de contadores. Esta nueva tecnología permite tener la información de los consumos de manera más fluida permitiendo un control de las fugas más cuidadoso. La renovación del parque en 2016 ha supuesto la inversión de 319.824 €. Esta inversión se ha hecho siguiendo las indicaciones del Plan Director de Contadores 2017-2020.

Previsión pera 2017

Para este año, se prevé una evolución financiera similar al 2016. Dentro de este marco general de estabilidad y moderada recuperación económica en 2017, AMSA focalizará sus actuaciones en tres líneas de actuación: seguimiento de la política de apoyo a las familias con dificultades económicas, consolidación de los cambios organizativos y de impulso a la formación de los trabajadores y destinar recursos a mejorar las infraestructuras, tanto de las redes de agua y alcantarillado como los recursos tecnológicos.